"Si tan solo reconocieras que tu cuerpo enfermó solo porque tu mente dormida un día se permitió creer que tú eras enfermedad..."

Angela Potes


Contenido

Una perspectiva diferente sobre la enfermedad

1. La enfermedad

2. ¿Cómo vivir la enfermedad desde la Consciencia?

3. ¿Qué nos dicen las diferentes enfermedades?

4. El camino espiritual y la enfermedad

5. Prácticas para sanar

1. La enfermedad

Tok, tok, tok… Hola! Me llamo dolor de cabeza, dolor de rodilla, o dolor de espalda. Te invito a que vayas constantemente al médico, que te tomes descansos largos en cama, que canceles planes laborales, y que compres un organizador de medicamentos porque lo vas a necesitar… ya saben ustedes por dónde va la cosa con este tema.


¿Te has percatado de cómo la enfermedad nos habla?


Bueno y no solo nos habla. ¡Nos controla! Un simple dolor de cabeza te puede cambiar tus planes con tus amigos o de seguir el plan que tenías con tu pareja para ir al cine. Aquí lo importante es reconocer que el cuerpo físico es nuestra máxima expresión manifestada en VIVO y en DIRECTO de cómo se encuentran nuestros pensamientos y nuestras emociones.


La enfermedad es ese plan manifestado para que te escuches. Para que tomes una pausa, inspecciones y resuenes con la situación para tomar una decisión. Es muy importante comprender la Ley de la CAUSA y EFECTO. Cuando tenemos un pensamiento (causa) esto se nos mostrará a través del cuerpo físico (efecto).


¿Cuántas veces te has mirado al espejo y has pensado que no te gusta lo que ves? ¿Cuántas veces tendrás que enfermar para darte cuenta de que eres el causante de esta situación?

Es hora de dejar de mirarnos con el juicio interno, con las creencias limitantes y que inspeccionemos el gran mensaje que nos trae la enfermedad. Vamos a dejar que la mente armoniosa, comprensiva, y bondadosa sea la que nos hable en todo momento y que sea esa voz la que guíe tu ser en todo momento.


Si tienes un tema específico que te gustaría trabajar, te invito a conocer la psicoterapia de Un Curso de Milagros (UCDM). Es una gran herramienta para sanar el origen de la enfermedad y vivir un camino libre y feliz. Si esta información resuena contigo, contáctame y sanaremos juntos.


2. ¿Cómo vivir la enfermedad desde la Consciencia?

Hay muchísimas interpretaciones de la palabra Consciencia. Así como también hay muchísimas interpretaciones de la palabra enfermedad. ¿Qué tal si dejamos un ratito la mente pensante y preguntona a un lado, y miramos la enfermedad como una bella inspiración?

Una inspiración es una ráfaga del cielo, que cae como un bálsamo y te susurra dulcemente el camino a seguir. ¿Y si la enfermedad nos está mostrando algo que no hemos sanado? ¿Y si nos está recordando que nos hemos desviado del camino del amor?


Permitamos que sea la luz de la Consciencia la que se manifieste y nos indique el camino a seguir. Hablo por experiencia propia. La enfermedad me trajo a este camino. Me mostró mi propósito, y me recordó que si seguía un camino consciente no habría cabida para la enfermedad en mi ser, NUNCA Más. Una persona consciente debe estar en coherencia con su envoltura física, y en esto no hay espacio para la enfermedad. Si este es tu camino, coméntamelo. Lo he vivido, lo he atravesado, y puedo comprenderlo con amor. Ahora es mi turno mostrarte un nuevo camino.



Sé que el cuerpo duele, sé que sangra, y sé que te puede arder intensamente. Lo sé porque lo he vivido. ¿Pero podríamos ver tan solo un instante el daño que hemos elegido decirnos y por cuánto tiempo antes de llegar a este grado? Toma consciencia de tus pensamientos y redirecciona tu vida.


No te aflijas más. El propósito y la consciencia están más cerca de lo que crees. Elige el amor.

Mi pregunta para ti es: ¿estás dispuesto a verte más allá de los ojos del cuerpo?


3. ¿Qué nos dicen las diferentes enfermedades?

Atiende a tu cuerpo con compasión, siguiendo las recomendaciones médicas que resuenan contigo, pero JAMAS olvides que en cada proceso hay un propósito y que este se mostrará solo cuando tú elijas verlo. Elige observar cómo te hablas, cómo interpretas las palabras, cómo te afecta la información que recibes del exterior. ¿Logras ver el efecto en tu cuerpo?


A lo mejor me dirás que no…pero yo te digo que es bastante probable que esto sea algo inconsciente, porque si fuera consciente y es tu elección, entonces no habría lugar para la queja. ¿Verdad?


Que te parece si indagamos un poco y miramos qué nos pueden estar diciendo las enfermedades:


1. El síntoma físico te habla del origen. Usa tu sentido común y mira el propósito de tu cuerpo con respecto al síntoma. Por ejemplo, si tienes una deficiencia cardiaca, mira lo que está deficiente en tu corazón. ¿Eres una persona de corazón abierto? ¿Dónde está la verdadera deficiencia?


2. El grado de dolor te habla de tu nivel de separación con la vida. Cuando hablamos de sentirnos separados, nos referimos a sentirnos solos y desconectados. Es decir, perdemos el sentido de la vida. El umbral del dolor es mental, y con esta percepción podrás reconocer que tan vulnerable te encuentras en tus pensamientos y emociones. Lo demás lo proyecta el cuerpo. Entonces, es hora de ver al dolor como un termómetro para mirar que tan desconectado te encuentras.


3. El tratamiento que eliges nos habla del nivel de Consciencia. ¿Eres una persona que pone un juicio a una rama de la medicina en específico? Hay unos que dicen elegir las terapias alternativas sobre las alopáticas porque son “menos invasivas”. Dicen que un medicamento es “menos dañino” que una medicina natural. Tengo que decirte que la medicina es medicina. Alternativa o alopática, es lo mismo, y tú eres el que le pone una carga a ese significado de medicina. ¿Qué tal si miramos la medicina de la mente (o sea la consciencia) y miramos hacia el interior? ¿estás dispuesto a cambiar el enfoque de tu tratamiento?

Date una nueva oportunidad. Elige la consciencia.



4. El camino espiritual y la enfermedad

¡Este tema me encanta! Es uno de mis preferidos. Como les parece que en mi camino espiritual pasé por diversas prácticas, y todo este caminar de vida lo guío mis experiencias con diversas enfermedades. Cada una de ellas mostrándome y dirigiéndome cada vez más a un camino más amoroso.


Sin embargo, en la espiritualidad puede llegar a haber confusión. Aquí la clave está en hacerse preguntas sencillas y de sentido común. Algo tan sencillo como, ¿tiene esto verdaderamente sentido? A ver les cuento con un ejemplo más concreto.


Una persona espiritual parece ser guiada a seguir ciertas prácticas alimentarias y físicas, todo con el objetivo de mantener su equilibrio. En algún momento algunos deciden ser veganos, crudiveganos, o vegetarianos. Otros se van por prácticas diarias como el yoga y el Taichi. Esto no es ni bueno ni malo, siempre y cuando lo hagas con amor.


Inspeccionemos que quiere decir esto. Observa si estás llevando una dieta vegetariana por un juicio hacia ti mismo (el “deber ser” de cierta manera por recorrer un camino espiritual) o hacia el otro (lo “mal” que se ve el comer un animal). Si lo haces desde este pensar estarás programándote a través de los juicios, la culpa, y el miedo. Esto no es un camino consciente, y no te hace vibrar PARA NADA en una coherencia espiritual.


Entonces, elige tus prácticas diarias desde el amor. Si comes o no comes productos animales, hazlo por elecciones amorosas. Si practicas o no el yoga, hazlo por el efecto amoroso hacia el cuerpo. Elige que cada acto en tu vida sea guiado por el pensar del amor.


De la misma manera se observa a las enfermedades en el caminar espiritual. Hay algo en ti que resuena con la idea equivocada de creer que una enfermedad es una “experiencia normal”, cuando realmente es todo lo contrario…


Les pongo el ejemplo con los alimentos y las actividades físicas porque son pilares para mantener un cuerpo sano. Sin embargo, no es posible estar enfermos y decir que estamos en consciencia. He hablado sobre la ley de la causa y el efecto. Lo que tú piensas se manifiesta en tu cuerpo. ¿Te has preguntado la interpretación que tienes de tu cuerpo?



5. Prácticas para sanar

Primero lo primero: orden. Una mente amorosamente disciplinada es la llave del éxito para sanar cualquier circunstancia en la vida. Ponle orden a tu mente. Observa cómo te hablas, qué te dices, y cuando te lo dices. Esto se llama generar consciencia.


Luego, vas a elegir si tiene o no sentido lo que vives. Pregúntate si es la vida que quieres vivir y si son los pensamientos que quieres tener de ti en todo momento. Si tu respuesta es “no”, entonces elige otro camino. Hay que elegir salir de pensamientos conflictivos donde no se reconoce que somos merecedores de una salud plena.


Ahora acepta tus emociones (la rabia, la amargura, la frustración, la tristeza, etc.) y perdónate. Si no aceptamos los patrones que hemos elegido por años será muy difícil abrirle camino al auto- perdón. Reconoce que hiciste lo mejor con las herramientas que tienes. No pasa nada…


Entrégalo a la fuente. Una parte de la ecuación corresponde a tu voluntad de vivir la salud plena, pero la otra parte de la ecuación tiene que ver con tener una fe inquebrantable. Cuando lo entregas, estás permitiendo reconocer tu propia divinidad, tu propia pureza, y tu amor hacia ti mismo. Pero permite que sea una ley amorosa la que se encargue de desenvolver tus ideas equivocadas y programadas anteriormente.


Si tienes un tema específico que te gustaría trabajar, te invito de nuevo a conocer la psicoterapia de Un Curso de Milagros (UCDM). Es una gran herramienta para sanar el origen de la enfermedad y vivir un camino libre y feliz. Si esta información resuena contigo, contáctame y sanaremos juntos.


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Contenido

1. ¿Qué es la abundancia?

2. Los efectos del miedo en la abundancia

3. La gratitud y la abundancia

4. La espiritualidad es abundancia

5. Practica con tu abundancia

Fluir en Abundancia

1. ¿Qué es la abundancia?

¡Esta es la pregunta del millón! Lo digo así porque los seres humanos vamos detrás de la abundancia, y esto viene desde hace miles de años. Muchos llegan a pensar que la abundancia es tener dinero, y riquezas, o poder adquisitivo. Esto emerge con la idea equivocada que es esta abundancia la que te da poder sobre el otro. Entonces, las personas que eligen enfocarse en la abundancia material van justamente detrás de esa meta.


Les recuerdo que no es bueno ni malo, ya que es en muchas ocasiones inconsciente. Sin darnos cuenta, para muchos se torna en una meta difícil y complicada, generando mucho sufrimiento en caso de que “no se logre”. Por ejemplo, muchos empiezan una serie de proyectos y luego los dejan por esta insatisfacción de no consumar sus expectativas en un tiempo determinado. Lo que hay que explorar aquí en la culpa inconsciente en la cual te quedaste por no finalizar tu proyecto.


¿Te has llegado a sentir de esta manera?


Miremos la abundancia desde otra perspectiva. Una persona abundante es una persona feliz. Es una persona fiel a sus ideales internos, pero también (y OJO que esto es muy importante), es una persona que DECIDE compartir esta alegría con los demás. No depende de comparaciones, ni se guía por conseguir algo en específico más que la felicidad plena y compartirla con el prójimo.


¿Y Cómo funciona esto?

Cuando estamos en sintonía con la alegría plena encontramos esa luz que nos guía en todo momento; y le damos aún mucha más fuerza si compartimos el mensaje con los demás. Entonces, la abundancia es ese reconocer que ya todo lo eres. Que ya todo lo tienes y que lo único que debes hacer es compartir. Si decides compartirlo, estarás siendo extensión de abundancia. Lo demás llega por añadidura.


2. Los efectos del miedo en la abundancia

En el caminar consciente se debe de comprender el efecto de los opuestos. Esto quiere decir, que ante toda situación se te presenta un opuesto (en este caso el miedo) SOLO PARA QUE tu te des cuenta de que hay que recordar la luz de una manera más intensa. Una vez la recuerdas será más fácil salir del patrón no amoroso en el que has decidido meterte.


Cuando hablamos de abundancia reconocemos que su opuesto se llama escasez. Otros le llaman carencia. A la final, es un estado de vibración baja al cual as decidido darle mucho poder. Al punto en que se manifiesta en todo tu entorno. Elegiste desconfiar en ti y a tal grado, que todo puede verse muy vacío y tenebroso. Te da miedo absolutamente todo y pierdes tu centro.

Hemos de recordar que el miedo es de frecuencia baja, ya que surge de un pensamiento de separación de tu parte mental egoica, y que este miedo es una proyección de la escasez que en un momento dado elegiste pensar. Ahora esa vibración la ves proyectada en el espejo de tu pensamiento fabricado. En algún momento dejaste de confiar en ti, y, por ende, mucho menos que confiarás en tu entorno. Te asecha la duda y el temor de que no obtendrás todo esto que quieres. Pensarás que los demás seres humanos quieren hacerte daño y un sin fin de historias que sólo el ego puede contarte.


Ahora te estarás preguntando: listo ya comprendí, pero ¿Y ahora qué hago?


Elige de nuevo. Elige vibrar fuera del miedo. Elige ver que el miedo era ese opuesto que tan solo te invita a recordar tu luz. Elige ver la abundancia que ya eres. Elige reconocer que eres éxito, que todo lo mereces, que todo, ABSOLUTAMENTE TODO, hace parte de ti y por ende tienes acceso directo. Repítetelo en todo momento, y repítelo con fuerza hasta que realmente te quede claro y lo sientas en tu corazón.


Mi pregunta para ti es: ¿estás dispuesto a confiar?


3. La gratitud y la abundancia

¿Has escuchado que la gratitud es la fuente de la felicidad? ¿Has visto múltiples personas que hablan sobre el tema?


Bueno, es que cuando comprendes el propósito de la gratitud, la vida se hace más placentera. Una persona abundante sabe y reconoce que tiene un propósito de compartir felicidad. Por ende, una persona agradecida es una persona que SABE cómo la felicidad se comparte, y que SABE que es a través del compartir que así mismo recibirá de regreso.


Cuando agradeces por cada momento, por cada palabra de cariño que recibes, o cuando tu mamá te prepara esa comida que tanto te gusta, has hecho conexión con tu mente abundante. Si lo llevamos a ese paso de la gratitud, verás que no solo vivirás una felicidad aun mas rebosante, sino que reconocerás como se iluminan los ojos del otro con solo oír que dices “GRACIAS”.


Cuando esto realmente se hace desde el corazón vas a sentirlo, y no esperarás nada a cambio.

Lo que das es lo que recibes, dicen los grandes maestros… yo también te digo, que des amor, que des felicidad, y ya verás la magia de la vida como se muestra. Dar y recibir es lo mismo.

¿Qué tal si empezamos por dar las gracias a diario y en cada instante?


Agradece por el asiento que te sostiene, por el agua que bebes cada día, por las personas que preparan los alimentos que consumes. Agradece por estar leyendo esto, agradece porque cada día es único y especial.


Agradece y confía. Sonríe con toda tu luz.


4. La espiritualidad es abundancia

Bueno, hay que hablar de la espiritualidad abundante versus la espiritualidad carente. Existe una creencia limitante ENORME que nos hace asociar la espiritualidad con estados de carencia. Esto se verbaliza cuando escuchas cosas como: “esta persona es realmente espiritual porque vive con pocas cosas y gasta poco dinero”. Espera un momento, porque aquí hay que preguntarse algo.


¿Tiene esto realmente sentido?


Hay varias enseñanzas que nos guían en un despertar desde el desapego y donde la invitación es a depurarte de lo material para conectar con el reino espiritual. Esto es muy válido, pero OJO, que la vivencia humana se vive tal y con todos sus matices. Entonces no confundas un camino de desprendimiento material con el vivir constantemente en estados de carencia.


Si esas enseñanzas resuenan contigo, tómalo más vale como un tránsito en el camino espiritual que te muestra una vivencia para generar consciencia de cómo llevar una vida (espiritualmente hablando), menos cargada de sufrimiento. Los objetos, al igual que los pensamientos, llevan una carga energética, pero esto depende del valor que le des a estos objetos en tu vida.


Una vez comprendemos que el camino del desapego tiene un propósito amoroso (y no carente), le dejamos de dar peso emocional a lo que los objetos materiales significan y comprendes que se puede vivir con TODO esto, humanamente desde la consciencia. Todos somos merecedores de TODO y por IGUAL. Esto incluye los objetos y las riquezas, y todo lo que resuene para ti con la palabra “abundancia”.


¿Cómo vamos a ser seres espirituales y a la vez carentes? ¿Podemos ver la confusión en la que estamos? No te confundas.


Una persona espiritual es por excelencia abundante. Abundante en salud, en solvencia financiera, en relaciones armoniosas, en salud plena, y en equilibrio emocional. No se puede ser abundante “a medias”. Esto no es para nada lógico y no tendría sentido con lo que el Amor te quiere recordar: el ser que eres es YA merecedor y abundante de todo.


5. Practica con tu abundancia

Te has leído los 80,500 libros disponibles sobre la abundancia, incluyendo podcasts, audiolibros y demás. Tenemos al San Benito de cabeza, a San Gabriel arcángel junto con los cristales de la abundancia cargados tal y como te lo dijeron, y en la posición exacta mirando hacia el Sol. Sin embargo, llevas años así y aún las cosas no tienden a virar a tu favor. Te sientes bloqueado y el desespero te gana…has hecho todo y nada que la cosa parece cambiar.


¿Has pasado por aquí? ¡Yo sí!


TRANQUILO, RESPIRA, y SONRÍE.



Hace parte del proceso. Hay que atrevesar el puente (hago referencia a la imagen). Ahora permítete conocer una nueva perspectiva de la abundancia. Aquí te dejo unas recomendaciones:


1. Agradece el proceso. En el caminar espiritual, como en cualquier proceso humano, existen los momentos y los propósitos. No se puede salir a correr una maratón de 10km sin previo entrenamiento. Vamos poquito a poquito y cada paso es clave para prepararte a recibir la gran enseñanza que sigue. ¿Te has parado un momento a ver lo mucho que has avanzado? Hazlo y agradece cada peldaño. PERO No mires atrás para recordar experiencias, sólo agradece el proceso y ábrete a lo que tu presente te muestra AHORA.

2. Sonríele a la vida y ríete a carcajadas. Una mente abundante es una mente risueña. Es una mente que elige reír a carcajadas. Entonces practica la risa, y a CARCAJADAS. Al ego no le gustará para nada verte feliz, pero tu eliges quien lleva el mando de la vida. Ríete porque ese es tu estado natural. Si aún no sientes que te puedas reír, empieza con una sonrisa bondadosa.

3. Siente tu éxito. Una mente abundante es una mente exitosa. Las personas que vibran en constante carencia (con miedo a perder sus trabajos, o a llevar una enfermedad, o a perder un ser querido, etc.) viven en constante miedo. Este suele ser un miedo profundo a “ser vistos y reconocidos” por la humanidad y temen poner sus talentos para el propósito de Dios. El ego se encarga de convencerlos que sus propósitos deben de quedar quietos y adormilados. Yo te digo que te reconozcas exitoso, triunfante, y servicial. La fama no tiene nada de malo, más cómo la utilices hace toda la diferencia. ¡Sirve a Dios con todos tus talentos, ponlos en servicio del otro y sé feliz!


4. Da y recibe con amor. Puedes dedicar tu vida entera a bendecir talismanes o a referirte al tarot para tus respuestas. Esto es completamente válido. Sin embargo, no lo hagas por miedo a “no saber que hacer con tu vida” o a “sentir que sin estos objetos no podrás salir adelante”. El verdadero dar es el dar con Amor, y el verdadero recibir es el recibir desde el Amor. Sin esto no podrás dar y recibir amorosamente y te quedarás anclado en el mundo de la carencia. Donde tu pongas tu valor se mostrará tu abundancia. Deja entonces de poner tu valía en objetos externos (y tal vez te cueste trabajo pero es hora de ir un toque más profundo). Enfócate en tu propio valor. Ese valor que Dios guía en todo momento, que te susurra al oído y te dice que lo tienes por naturaleza. La clave siempre está y siempre ha estado en reconocer tu propio ser.

5. Alinea tus expectativas. Muchas veces hemos escuchado que tener expectativas es “malo”. Aquí lo importante está en reconocer para qué lo deseas y cómo te accionas ante esto. Desea la paz para el mundo entero, ya que la estarás igualmente deseando para ti. Muévete con una expectativa en servicio de los demás, ya que esta es la expectativa divina de todos. Si una expectativa genera sufrimiento, la has vuelto una obsesión, y verás un estado de carencia. Adiós al sabotaje amigos míos. Es hora de ver que una expectativa bien orientada te movilizará con amor y te sorprenderá milagrosamente.


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Actualizado: 4 de ago de 2020